Dios no siempre da lo que queremos: Miguelisa enfatiza que Dios no concede todos nuestros deseos para formar madurez espiritual, no niños malcriados. Comparte su oración personal: que Dios no le dé nada (fama, riqueza, posición) que pueda apartarla de Él, porque lo primero es permanecer en Su propósito.